El miércoles 21 de enero de 2026 se desarrolló la primera sesión del Comité Estratégico Regional de Gobernanza del Acuerdo de Escazú en Tarapacá. El objetivo principal fue retomar compromisos pendientes definidos en el acta de la sesión anterior (donde se conformó el comité), poniendo énfasis en la temática de cambio climático.
Esta instancia reúne a actores regionales para articular instrumentos de planificación climática con las líneas estratégicas del plan de implementación del acuerdo. En la jornada participaron representantes del Consejo Consultivo de la SEREMI del Medio Ambiente y servicios públicos como Delegación Presidencial, Gobierno Regional y seremías, además de gobiernos locales.
Dos líneas estratégicas clave
Durante la sesión, la SEREMI del Medio Ambiente presentó un resumen del Plan Nacional de Implementación Participativa del Acuerdo de Escazú 2024-2030, revisando dos de las cinco líneas estratégicas contempladas en el documento.
Las líneas trabajadas fueron:
- Acceso a la información ambiental.
- Participación pública en los procesos de toma de decisiones ambientales.
Desde la mirada territorial, ambas son fundamentales porque atraviesan procesos diversos donde las personas se ven directamente afectadas cuando no son consideradas. El conocimiento de cómo se vive el territorio y qué impactos se perciben en él, es clave para que las decisiones ambientales sean más eficientes y efectivas.

¿Por qué es importante para Tarapacá?
En contextos regionales como Tarapacá, donde existen localidades rurales y comunidades con barreras de conectividad, el acceso a información y la participación no pueden quedar «en el papel». Cuando la toma de decisiones se realiza sin incorporar esa experiencia territorial, se generan impactos que luego se traducen en conflictos, desconfianza o medidas poco pertinentes para la realidad local.
Mirar la implementación desde quienes quedan más lejos
En representación de CNG participó Matías Cohaila, del equipo Altoandino, quien propuso revisar aspectos de la primera línea estratégica poniendo atención en el acceso a la información para poblaciones rurales y comunidades, donde con frecuencia hay personas mayores y con baja o nula conectividad. Asimismo, se planteó la importancia de fortalecer el acercamiento en territorio en procesos ambientales. Por ejemplo, promoviendo que titulares de proyectos realicen acciones de difusión y diálogo directamente en las localidades dentro de sus áreas de influencia.
Reflexiones y próximos pasos
La jornada también dejó sobre la mesa un desafío práctico: contar con el tiempo y la continuidad necesarios para avanzar en estas líneas de trabajo. En ese marco, se acordó fortalecer el seguimiento del comité para que los compromisos pendientes (especialmente en torno a cambio climático, acceso a la información y participación pública) puedan abordarse de manera oportuna. Como siguiente paso, se planteó mantener coordinación y comunicación ante eventuales novedades.