¿Qué es y por qué ser voluntario?

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Por Soraya Zorzal, CNG

El trabajo voluntario en proyectos sociales ha atraído la atención de muchas personas en todo el mundo. Algunos dicen que es una nueva ola, mientras que otros dicen que ese tipo de viajes es una oportunidad más atractiva para la gente de involucrarse en proyectos sociales. Desde Greenpeace a ONGs que se dedican al rescate de mascotas atrapadas en los árboles, existe una variedad de oportunidades para hacer trabajo voluntario.

Pero, ¿qué es entonces “ser voluntario”?

Es todo tipo de trabajo que una persona está dispuesta a hacer de forma gratuita en apoyo de una causa. Puede ser un par de horas por semana, o tiempo completo durante un período. Se puede llevar a cabo en la esquina de su casa o en otro país. Puede ser de carácter general, ayudando a preparar una comida en un hogar de ancianos o una intervención especializada. Puede ser un trabajo en solitario o en equipo. En resumen, el trabajo voluntario es el deseo y la voluntad de participar en un proyecto que, en última instancia, ayudar al ser humano.

Vivimos en una sociedad construida con una fuerte base individualista y egoísta, con una fuerte orientación al consumo y por ello,  participar en una actividad que no convoque estos principios puede parecer fuera de lugar. La participación en las prácticas voluntarias ponen a las personas en contacto con realidades distantes de la nuestra y que muchos no quieren ver.

Entonces… ¿por qué ser voluntario?

El trabajo voluntario es la donación de sí mismo. Es el descubrimiento de otros mundos. El voluntariado ayuda a romper con los conceptos previos y para construir un mundo diferente, más humano y comprensivo.

Por otro lado, a nivel de empresas, el voluntariado promueve importantes ventajas:

1-Refuerzan o crean un lazo con la comunidad en la que está realizando el voluntariado, que puede ser en el mismo lugar al que se pertenece o diferente. Permiten comprender mejor la realidad de quienes viven o que problemas existen en ese lugar, ya que quizás de otra forma no las vemos o ni siquiera imaginamos que exista esta realidad.

2-Ayuda a vivir o mejorar una experiencia laboral o aplicar los conocimientos que se tiene. Da una gran satisfacción transmitir lo que se sabe o utilizarlo para mejorar la vida de las personas. Es muy apreciada por las empresas la realización de un voluntariado, ya que demuestra que la persona tiene valores como solidaridad e interés y compromiso social.

3-Permite desarrollar la sensibilidad social y colaborar en sacar las mejores actitudes de las personas. Se aprende y siente la necesidad de comprometerse con la realidad actual. Desarrolla, integra o practica conceptos tales como la diversidad, solidaridad, comprensión, inclusión social, sensibilidad, derechos humanos, justicia, agradecimiento, entre otros.

4-Mejora la autoestima y perspectiva de la propia vida del voluntario, debido a que el contacto directo con personas diferentes a él, les permite apreciar y valorar su situación laboral, familiar, económica, física, cultural, ambiental, etc. Se deja de lado la individualidad y el egoísmo tan frecuente para ser más humanos y generosos.

5-El voluntario se convierte en protagonista y agente de cambio social para colaborar un poco en mejorar la vida en el mundo, tanto por ayudar a personas, familias como a proteger o cuidar el medio ambiente.

6 – Aumenta la felicidad: personas que hacen trabajo voluntario son más felices, según una investigación hecha en la Universidad de Michigan (EEUU) (http://institutoip.com.br/blog/ciencia-comprova-quem-faz-um-trabalho-voluntario-e-mais-feliz-2/) y se sienten mejores con ellas mismas.

Y ¿qué es necesario para ser un voluntario?

La primera cosa es la buena voluntad! Pensar en el tipo de trabajo que se propone hacer, también es muy importante. La sugerencia es buscar siempre para un proyecto en lo cual se identifique con la causa y porque quiere ayudar a cambiar esta realidad. Los presentamos algunas de las características necesarias para ser buenos voluntarios:

  1. Es disciplinado, consciente de su realidad y de su papel como ciudadano.

  2. Es perseverante, caritativo y ama al prójimo;

  3. Tiene la mente abierta al nuevo y al diferente, respetando siempre al próximo.

  4. Tiene ambición por construir y ver un mundo mejor sin querer ser el centro de los aplausos.

  5. Es proactivo, busca siempre mejorar lo que hace por el bien de la comunidad por la que trabaja.

  6. Desempeña sus labores altruistas de acuerdo a sus capacidades, con lo que le gusta hacer y con lo que puede hacer.

  7. Aunque sabe que va a ganar mucho tras un voluntariado (formación, experiencia, salario emocional, etc), su principal motivación es querer hacer algo positivo por otros;

  8. Disfruta de sus actividades porque sabe que poco o mucho están forjando un cambio positivo.

Cuando usted decide ser un voluntario, el cambio es mutuo: ayuda cambiar la realidad local, mientras que también se cambia a sí mismo. Esta experiencia nos da la oportunidad de ver las cosas con una nueva mirada, respetando más gente,  otras culturas y otras realidades.

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